sábado, 26 de diciembre de 2020

THE AMERICANS

 

Hace tiempo que no escribo en este blog sobre cine o televisión. Ayer terminé de ver una serie que sin duda merece que haga alguna referencia sobre ella. The Americans, es una serie que me ha sorprendido muy gratamente y que me atrevo a recomendar con la casi certeza de que no defraudará a nadie. 

Perfectamente ambientada en los ochenta,  últimos años de la Guerra Fría, me ha enseñado a entender mejor la época en la que viví mi infancia y primera juventud. Como en toda guerra hay actos de crueldad y de generosidad, gestos de nobleza y villanía por igual. Me sorprende que en aquella época muchos de nosotros éramos testigos directos de este conflicto sin apenas darnos cuenta.  Una etapa de espionaje y contraespionaje, pero sin olvidar que estos espías también eran padres, hijos, esposos, amigos o amantes de forma simultanea, que vivían, crecían y evolucionaban con cada día que pasaba.


Los personajes, geniales, pero no sólo la seductora pareja protagonista, hay secundarios con gigantes interpretaciones. La fotografía, la música, cada detalle parece difícilmente mejorable.  Mantiene la emoción y el interés hasta el último segundo,  durante todas y cada una de sus escenas sin desmoronarse en ningún momento, para finalizar con un silencio apoteósico.

Es una serie no solo te entretiene,  he aprendido, he sentido.


martes, 27 de octubre de 2020

Otoño

Seguramente es cursi escribir sobre el otoño, con la que está cayendo y un pánfilo como yo sale al campo, ve las hojas de colores y se olvida de todo. 

Puede ser, hay cosas más importantes,  pero a pesar de ello, el otoño sigue llegando con todo su encanto como todos los años, para el deleite de todo aquel que quiera disfrutarlo . Quizás algunas personas, que como yo también me aproximo al otoño de mi vida, cada vez sentimos más conexión con esta estación.

No soy capaz de describir la armonía de los paisajes otoñales. Las imagines hablan por si solas, y mejor que cualquier imagen que yo pueda poner, es asomarse a la ventana y contemplarlo, y aún mejor darse una caminata por el campo y sentirlo. 

Y no sólo los colores, el otoño tiene un sonido particular, como cada estación, pero el otoño es especialmente sutil, no necesita hacer mucho ruído para ser escuchado.

La naturaleza en otoño,  aunque ha perdido el ímpetu de la primavera y el exceso del verano,  llega a su cenit con una elegante serenidad,  como una mujer madura, que aunque el tiempo se le llevo juventud la compensó con creces con estilo y distinción. 

sábado, 24 de octubre de 2020

Contagios Covid

 Posiblemente cualquier persona que en España lea la prensa o vea los diferentes informativos, y decida darle una mínima credibilidad, de forma obligada llegará a la conclusión que los contagios de covid se producen mayoritariamente en la intimidad del hogar. Si, no puede ser de otra forma cuando estoy cansado de leer y escuchar que es prácticamente imposible contagiarse cuando uno asiste a una actividad cultural, al cine o al teatro. Que decir si sales a cenar a un restaurante o pasar un fin de semana en un hotelito, por activa y por pasiva nos recuerdan que esos locales son los espacios más seguros; no menos lo son los centros educativos y por supuesto, si exceptuamos los servicios sanitarios y de urgencias en los primeros momentos de la epidemia, es muy difícil escuchar que alguien se contagia trabajando. 

En resumen, visto lo visto, no entiendo como esos comités científicos no ordenan que la gente huya de sus hogares y no entre en ellos durante un largo periodo con el fin de terminar ya con esta maldita epidemia.

Sin ironía. Estoy harto de tantos intentos de manipulación, de medidas y declaraciones, que persiguen más dañar al adversario político, o solucionar problemas económicos, que de verdad acabar con la enfermedad.  Si de verdad se quiere la colaboración y el compromiso de todos es imprescindible más honestidad y sinceridad. Si hay que decir que no existen recursos para tantas pruebas, o que hay que sacrificar varios cientos de vidas para salvar los puestos de trabajo en el sector turístico, se debe saber, al menos los ciudadanos tendrán oportunidad de asumir la responsabilidad sobre su protección y las de sus familias. 

Nunca confié demasiado en la honestidad y eficacia de los diferentes gobiernos, pero esta pandemia me ha enseñado que puede ser nefasto para nuestra salud  depositar una confianza plena en el estado.


jueves, 15 de octubre de 2020

Impuestos más justos

 En las sociedades occidentales está plenamente consolidado y aceptado un sistema de contribución impositiva proporcional a los ingresos que cada ciudadano tiene. Es decir, supuestamente, pagan más impuestos los que más ganan. 

Es una medida que parece lógica en una sociedad cohesionada y solidaria. Pero en una sociedad de esas mismas características vería igual de lógico que contribuyeran más los que más perjuicios, daños y trastornos generan. 

Los ejemplos que vemos estos días en las noticias ilustran a la perfección esta situación. Ciudadanos que viven alegremente, saltándose las normas, como pueden ser desde contaminar más, no seguir las recomendaciones sanitarias para evitar la propagación del covid, o saltarse las normas de circulación entorpeciendo el tráfico o poniendo en peligro a otros y otras muchas actitudes que padecemos cada día, pero luego son los primeros en aprovecharse de cualquier ventaja que ofrezca la sociedad.


A veces reivindicando con obstinación su libertad individual por encima del compromiso con sus vecinos. 

Sin entrar en el debate de que derecho debe prevalecer más, si la libertad individual de actuar o el respeto y compromiso con la sociedad donde vive, si parece lógico que quien menos daños ocasione, menos impuestos pague; quien más daños ocasiona, contribuya con más impuestos para su reparación. 

En injusto que dos familias con los mismos ingresos, una de ellas viva amargándoles la vida a sus vecinos, destrozando parques y mobiliario público, abusando de los servicios médicos o sociales, provocando cada dos por tres altercados o problemas y otra con una actitud contraria que ni siquiera tire un papel a la calle y paguen los mismos impuestos. Por ello creo que sería justo tener articulado un sistema que, al igual que con los ingresos, evaluara las faltas y te hiciera subir o bajar en las tasas impositivas. 


domingo, 19 de julio de 2020

¿Unión Europea?


Contemplo apesadumbrado los mensajes y críticas que se dirigen los líderes europeos respecto al establecimiento y funcionamiento de un plan de recuperación económica para superar la crisis que provoca la pandemia del covid.

Los estados del sur pidiendo solidaridad, los del norte imponiendo una serie de exigencias. Se repiten las reuniones de los líderes de la Unión Europea, mientras las cabeceras de los periódicos de cada estado cuestionan los planteamientos y tesis de los otros estados como si de adversarios se tratara.
Algo esta fallando. No voy a defender las tesis de ningún estado. Desconozco si los planteamientos de España, Italia o Portugal son mejores o más justos que los de Holanda, Suecia o Austria. Creo que antes de discernir esa cuestión sería necesario tener claro algunos aspectos fundamentales.
Primero decidir si queremos seguir siendo la Unión Europea o por el contrario debemos quedarnos simplemente en Comunidad Europea. No sólo es una cuestión lingüística. Es importante conocer lo que somos, un gran estado u organismo con diferentes nacionalidades o por el contrario si seguimos siendo un montón de nacionalidades con algunas cosas en común, que nos echamos una mano de vez en cuando.
Si de verdad somos una Unión no es necesario hablar tanto sobre el exceso o el defecto de solidaridad. Si tenemos una herida abierta en la mano, no acuden plaquetas del resto del organismo por solidaridad. Acuden porque hay una herida que afecta al cuerpo y si esa herida no se cura puede extenderse por el resto  del cuerpo.
La Unión Europea debe decidir si quiere funcionar como una unión, como un  organismo o por el contrario prefiere funcionar como una comunidad de vecinos, que se conocen bien y se guardan abundantes recelos

domingo, 5 de julio de 2020

Racismo


Sábete Sancho que no es un hombre más que otro si no hace más que otro (Miguel de Cervantes)Escucho en las noticias que en algunos países americanos están atacando monumentos dedicados a Miguel de Cervantes.Algunos, con atrevida insolencia e ignorancia,  400 años después se atreven a juzgar a Miguel de Cervantes como racista, sin apenas saber nada de su vida, de sus circunstancias ni del mundo donde le toco vivir. Tan sólo saben que era blanco y español y eso parece suficiente para juzgarlo y condenarlo.

Cervantes, escribió y difundió pensamientos como los que se ven el las frases de las imágenes. Revolucionarios para una época donde la esclavitud era practicada, generalmente aceptada y todas las sociedades del mundo conocido estaban estrictamente jerarquizadas. Por sus escritos sabemos que Cervantes padeció esas divisiones sociales y que no compartía esos valores. Incluso Cervantes fue preso y temió ser vendido como esclavo. Si, porque no sólo existían esclavos negros,  aunque de menor importancia que el tráfico de esclavos del corazón de África, existía desde la edad media hasta bien entrado al siglo XIX,  un riesgo para cualquier europeo o viajero que rondara el Mediterráneo que podía ser apresado por piratas y ser trasladado a un mercado del norte de África para ser vendido como esclavo
Racismo es creer que alguien por ser oscuro de piel es inferior y sus derechos menores, pero igual de racista es creer que por ser claro de piel implica ser peor persona. El color de la piel o la nacionalidad ni condiciona ni garantiza ser superior o inferior. Cervantes hace 400 años ya lo sabía. Hoy hay muchos que todavía no lo tienen asimilado. 

miércoles, 10 de junio de 2020

La civilización

Llevo casi toda mi vida estudiando historia. Dicen que la historia es maestra de la vida, historia magistra vitae, aunque yo no me atrevo a confirmarlo, tampoco a desmentirlo. Realmente no lo sé. Imagino que deberé seguir estudiando y quizás algún día pueda dar una respuesta razonada.
De momento ahí sigo, leo y a veces discuto con mis dudas y lagunas. La verdad que no avanzo mucho, pero la opción de quedarme parado esperando que el conocimiento recaiga sobre mí como un regalo divino tampoco termina de convencerme.
En cualquier caso, sea la historia maestra o no, lo que si podemos afirmar es que es real. Que millones de seres humanos han estado antes que nosotros y han actuado y reaccionado ante los acontecimientos que les ha tocado vivir.
Imagen relacionadaDurante el 99% de la historia de los seres humanos, se podría decir que poca cosa hicimos, procrear y sobrevivir, que a decir verdad tampoco es poco.
No sé si esto de la trascendencia, el crecimiento personal, el reconocimiento, el éxito,  y otras tantas milongas que ahora nos resultan de vital importancia, si un hombre del paleolítico lo hubiese cambiado por un par de pollos. Yo creo que si. Dos pollos te garantizan un aporte proteico para sobrevivir unos cuantos días. Pollos del paleolítico... casi nada.
En fin, hace 8 ó 10000 años llegó a desarrollarse lo que conocemos como neolítico, y comenzó ese 1% más reciente de nuestra historia. Lo que llamamos civilización. Empezaron a aumentar las enfermedades, epidemias, etc. Hay algunos detalles que nos pueden hacer pensar en como ha funcionado esto de la civilización. La jornada laboral de 8 horas, que fue lograda hace unas décadas, supone multiplicar por tres o cuatro el tiempo de trabajo que dedicaba el hombre de Altamira para satisfacer sus necesidades. La talla media de los hombres adultos disminuyó unos 15 centímetros y hasta hace unos lustros no se alcanzó de nuevo la envergadura del hombre del final del paleolítico.
Definitivamente, después de llevar este rato pensando y escribiendo, sigo sin tener nada claro.

jueves, 2 de abril de 2020

La historia se repite



La OMS avala el hospital de campaña de Sant Andreu de la BarcaLa dos imágenes que vemos distan 102 años, una de ellas pertenece a un improvisado hospital de emergencia en la gripe de 1918 y la otra es la misma respuesta para la pandemia de 2020 de coronavirus.
Las similitudes entre las dos pandemias son terroríficamente coincidentes; sanitarias, sociales, económicas, políticas, etc. aunque también existen algunas diferencias, lo que más me preocupa es ver que la de 1918 cuando afectaba a una ciudad o región en poco más de un mes decaía, mientras que la que padecemos en la actualidad parece que nos constará bastante más en superarla. Desconozco el motivo, puedo pensar que independientemente de que el covid 19 pueda tener una tasa de contagio mayor que aquel virus de gripe, también puede influir que una sociedad más atrasada, con menos medios de protección era invadida más rápidamente, arrasando a la población de forma fulminante y rápida, quedando los supervivientes inmunizados en poco tiempo. Otra diferencia importante puede ser el sector de la población más afectado, si la de 1918 era especialmente virulenta con los adultos jóvenes, la actual lo es con los más ancianos.
La superación de la gripe de 1918 propició el desarrollo de la red de saneamiento en las ciudades, el desarrollo de la sanidad  pública y la seguridad social, incluso influyo en el desarrollo de una arquitectura más saludable, con viviendas más luminosas y ventiladas y otros progresos higiénicos, como el uso generalizado de la lejía o avances técnicos y sanitarios. La crisis del coronavirus no sé que cambios más visibles propiciará, pero es evidente que ya nada será como antes.
Tristemente parecemos condenados a padecer la repetición de los episodios más trágicos de la historia. Quizás el ser conscientes de estas circunstancia nos debería hacer actuar de forma preventiva para intentar evitar, si es posible, esas repeticiones o en su defecto minimizar sus efectos. Y no sólo nuestra historia está repleta de epidemias, también nos muestra cíclicas crisis económicas, catástrofes, guerras y otros conflictos sociales de los que deberíamos intentar sacar alguna enseñanza que nos permita eludirlos o reducirlos en el futuro.

miércoles, 29 de enero de 2020

Buenas historias en unos segundos

vodafone
Hay anuncios geniales, verdaderas obrasde arte condensado en un puñado de segundos. Estas navidades, creo que todos los que vemos la tele, hemos tenido la suerte de poder disfrutar una de esas historias geniales vista en un anuncio. Si el arte es sentir, este tiene mucho de eso.
 Una buena historia, una música con magia y unos actores tan buenos que sigo creyendo que no son unos actores interpretando, simplemente unos seres humanos que nos muestran una faceta de su vida. El señor anciano, el abuelo, estoy convencido que es un anciano rural de verdad, porque me parece imposible tener esas manos, o manejar así las herramientas cuando no se ha estado trabajando en el campo durante décadas.
Han pasado las navidades y lo han quitado de programaciones de tv, pero yo lo guardo aquí.







jueves, 2 de enero de 2020

Dispositivo antisequía en plantaciones


Tengo una pequeña parcela en  el término de Calatayud, en el paraje conocido como Ribota. Se trata de un terreno de unos 5.000 m. es decir  si fuera en el Oeste Americano lo que equivale a un acre y por sus similitudes con aquellas tierras es una denominación que bromeando a veces utilizo. Se encuentra entre el margen del pequeño río Ribota y el pie de la sierra de Armantes, aunque la presencia próxima del río no la convierte en una finca de regadío, más bien lo contrario, es una finca serrana que el agua la ve muy lejos y tradicionalmente se ha cultivado de cereal, vid o almendro.
A una altitud de unos 600 msnm., sus coordenadas aproximadas son 41º N, 1º O,  en la sombra pluviométrica del Sistema Ibérico y una de las zonas de la península Ibérica con menor influencia marítima, lo que le confiere al clima mediterráneo de la zona un sesgo muy continentalizado, radicalizando sus valores extremos y por ello endureciendo las condiciones para el desarrollo de las actividades agrarias, una características que de forma aún más agudizadas podríamos ver en los estados del medio oeste americano como Colorado o Nebraska.  Pero no se quedan solo en eso las similitudes entre los dos territorios, la edafología y la morfología de ambos lugares, con las arcillas y sus peculiares forma de erosión, pueden confundirnos de continente si no prestásemos mucha atención.
Bueno, toda esta amplia introducción, solo pretendía hacer comprender que el ser humano se ha visto en la necesidad de agudizar su ingenio para que con los escasos recursos y unas condiciones tan duras, poder facilitar el desarrollo de la agricultura o la ganadería.
Yo, labrador novel aficionado, imagino que al igual que cientos de labradores que me han precedido, he visto como esas arcillas al llegar agosto se resecaban y metafóricamente se convertía en una masa pétrea que estrangulaban el sistema radicular de los árboles jóvenes plantados. Y como bien dicen, la ignorancia es atrevida, me he atrevido a realizar algunos ingenios que pretenden subsanar las difíciles condiciones del terreno y el clima.
En fin, rechazando de mi mente dos máximas de mis paisanos, “lo bueno si breve, dos veces buenos” de Gracián y “tener la humildad de terminar” de Marcial, esta introducción se ha prolongado más de lo que hubiese deseado. Si has leído hasta aquí, debo felicitarte, evidencias una buena dosis de paciencia o en su defecto debería darte las gracias porque ya solo quedaría que una buena dosis de amistad o afecto te haya hecho leer toda esta parrafada. Seguramente reúnes ambas condiciones, felicidades y gracias por tu amistad.  Ahora vamos al meollo del asunto y describir mi sencillo y espero que eficaz ingenio.

DISPOSITIVO ANTISEQUIA PARA PLANTACIONES
Mis primeros dispositivos antisequía fueron los que encontré en internet del tipo de capilaridad de un depósito en la superficie, o por evaporación y condensación con la campana de plástico con dos botellas.  Ambos al estar en la superficie corren siempre el riesgo de ser volcados por un animal salvaje, el viento, etc. Además un porcentaje de sus reservas de agua van al aire circundante y no a la tierra que es de lo que se trata.
Mi sistema consiste en colocar un depósito que suponga una reserva de agua en el subsuelo y que por capilaridad humedece la tierra circundante.
El sistema y como se puede ver en el esquema es el siguiente:
  1.      Se realiza el hoyo para la plantación  un poco más profundo. Sumaremos a la profundidad habitual la altura de una lata que usaremos como depósito
  2.        Depositamos una lata metálica con su parte superior abierta, (cualquier lata de conserva de deshecho) en posición vertical sobre el fondo, rellenándola de tierra y agua.
  3.       Rellenamos el resto del hoyo con tierra, cubriendo ligeramente la parte superior de nuestra lata/depósito.
  4.        Procedemos a plantar nuestro árbol o planta de forma habitual, de forma que el cepellón de la planta queda ligeramente por encima del depósito.

La nueva planta irá desarrollando su sistema radicular encontrando algunas raíces la humedad procedente de la lata. De igual forma  una lluvia intensa o el riego abundante de la planta permitirá el relleno o acumulación de agua en la lata, prolongando el tiempo que se mantendrá una porción del subsuelo húmedo.
Con el desarrollo de la planta y el paso del tiempo, la lata que ha servido de depósito se irá descomponiendo a la vez que la planta alcanza
el desarrollo suficiente para soportar periodos más largos de sequía.
Este sistema que estoy empezando a probar, creo que reúne varias ventajas respecto a otros utilizados; es más seguro, pues al estar enterrado es más difícil que agentes externos lo estropeen y reduce las pérdidas por evotranspiración. También es más respetuoso con el medio natural, ni se ve y su material, en unos años,  se irá degradando y descomponiendo en el subsuelo para llegar a metabolizarse y enriquecer ese mismo subsuelo.

viernes, 16 de agosto de 2019

El maestro del agua

Casi siempre disfruto del cine, es realmente extraño que pueda ver alguna película que no me aporte nada. Pero hay películas que pasado un tiempo no recuerdo nada de ellas, disfruté lo que me dieron en su momento y sin despedirnos siquiera, nos olvidamos; sin embargo hay largometrajes que pasa el tiempo y sigo tentado para volver a ver, unas veces toda la película, otras tan sólo unas escenas, o una imagen, una fotografría.
El maestro del agua es una de esas películas que se quedaron conmigo, de vez en cuando algo me hace recordar una escena, o una sensación que experimenté al verla, que me inclina a volver a comtemplarla.

Resultado de imagen de the water diviner
Me parece una buena película, no sé exactamente lo que me atrapa de ese largometraje; si su música, la originalidad de su guión, su fotografía, su ambientación histórica o la interpretación de Russel Crower, o quizás un poco todo. El caso es que ya hace unos años que ví la película por primera vez y en todo este tiempo he sucumbido a la tentación de verla otras cuantas veces (a veces entera, otras sólo alguna escena). Es por ello que sin saber todavía por qué la voy a incluir entre mis películas favoritas.

sábado, 6 de julio de 2019

¿Hacia dónde vamos?

Hace unos días nos ha bombardeado los medios de comunicación con la denuncia realizada por algunas organizaciones feministas a un camionero que ha pintado en las cabinas de su camiones un dibujo de una mujer desnuda.
Personalmente estoy más cerca de gustos sobrios, discretos y casi austeros, pero no puedo comprender esta especie de caza de brujas contra todo que pueda llevar la mínima impronta de machismo o simplemente de mal gusto. Una sociedad como la española que se liberó de la ortodoxia más rancia del catolicismo tradicional no puede caer ahora en otro parecido que parece que quieren imponer algunos sectores del feminismo.


Menos persecuciones hacia los hombres o mujeres que se decoran sus entornos con desnudos, sean masculinos o femeninos.  Quizás existan formas más bonitas para decorar los diferentes espacios, pero... no todos tenemos los mismos gustos (afortunadamente)


Imagen relacionadaImagen relacionadaSinceramente no me parece la forma más elegante para decorar un camión, pero también me cuesta entender que se intente perseguir judicialmente los  posibles chabacanos gustos del subsodicho camionero.
Recuerdo de niño los remilgados calendarios de los años 70 y como con el destape de la transición se produjo una explosión del uso del desnudo femenino en muchos ámbitos de la cultura, el ocio o la publicidad. No voy aplaudir ese uso y abuso de la figura femenina desnuda, ni tampoco de la masculina, que vemos como proliferan, muchas veces bajo el paraguas de una campaña solidaria, los calendarios con desnudos masculinos.
Pero, si  me obligan a elegir, prefiero una sociedad chabacana y de mal gusto que una sociedad fundamentalista del estilo de la Ginebra de Calvino donde te podía llevar a las mazmorras tomar un vaso de alcohol o contar un chiste.
¿Se deben prohibir los desnudos? ¿Se debe prohibir el erotismo? Goya pintó desnudos femeninos y Miguel Angel ya vemos y admiramos como esculpió desnudos principalmente masculinos. El desnudo también forma parte de la condición humana y los hay muy bellos y por qué no, también pueden ser eróticos y no por ello tiene que ser malo. Espero que esta tendencia actual no intente prohibir o criminalizar su contemplación.
Incluso considero que si me obligasen a elegir entre la libertad y el buen gusto, sin duda salvaría el primer valor. Seamos un poco sensatos, eduquemos el buen gusto, respetemos la libertad.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Lejos de los hombres


Hoy quiero  hacer una breve reseña sobre una película que he visto en la tele.  Una noche de esas apáticas que vas cambiando de canal esperando a que el sueño te obligue ir a la cama,  y cuando ya decides apagar el televisor, ves el comienzo de una película, con unas imágenes sugerentes y una música agradable que te retienen en el sofá. Decidí ver un poco y finalmente la cama tuvo que esperar dos horas más.
El título de la película es Lejos de los hombres, ambientada en el interior de Argelia en 1954, en plenas revueltas que le llevaron a la independencia de Francia.

Toda la historia se desarrolla en un paisaje sobrio,  de una elegante belleza austera y equilibrada, aportando la serenidad quebrantada a unos años convulsos y confusos. Las estribaciones del Atlas argelino, donde poco a poco las montañas se diluyen en el desierto. Geografía en estado puro, física y humana. La sobriedad y el estoicismo de los dos personajes principales compiten con  la del paisaje acumulando escenas de una belleza cautivadora.

miércoles, 22 de junio de 2016

Unos botones

A gran parte de los hombres y mujeres de mi generación, una imagen como esta, una caja de botones variados, nos resulta una imagen agradable. No sé exactamente los motivos, pero imagino que nos recuerda a nuestra infancia, cuando en nuestras casas se aprovechaba todo, los objetos se reparaban y nada se despreciaba. Era otra época. Había pocas cosas que se regalasen, el famoso estado del bienestar era algo lejano, quizás conocido en el norte de Europa, pero la España de entonces venía la autarquía, del aprovechar todo, del ser autosuficientes.

Los tiempos cambian y sin duda estamos en mejor época, aunque posiblemente debamos replantearnos lo de usar y tirar. Creo que no debemos olvidar el valor de los objetos, porque a fuerza de infravalorar las pequeñas cosas podemos terminar sin valorar nada. Quizás, metafóricamente, tengamos que volver a recordar que hasta un botón tiene su valor.

sábado, 25 de julio de 2015

¿Autodeterminación?

auto-. 1. Elemento compositivo prefijo de origen griego, que se une a sustantivos o a verbos y significa 'de o por sí mismo'.

Cuando leemos el significado del prefijo auto, no puede caber duda que se está interpretando erróneamente la palabra autodeterminación y lo que ello implica.
Creo con firmeza en el derecho a la autodeterminación, en su significado real. La libertad, de y por si mismo, para determinar su sentimiento nacional. Defiendo que cada individuo pueda sentirse de donde quiera, que nadie debería poder obligarnos a sentirnos parte de un colectivo al que no deseamos y por lo tanto entiendo que un habitante de un pueblo de Zamora o de Groenlandia pueda sentirse japonés o de Júpiter. Otra cosa, y otro derecho, que no es el de autodeterminación, sería que ese habitante de ese pueblo de Zamora o de Groenlandia, impusiera que su casa, su parcela, o determinado territorio, se convirtiera en parte del Japón o de Júpiter.
  
¿Es un derecho nuestro el decidir por un territorio? ¿Acaso nos pertenece ese territorio? Y en el supuesto de que tengamos las escrituras de propiedad, la tierra solo puede pertenecernos de forma usufructuaria, por un tiempo. Ese territorio se extiende mucho más que la vida de un hombre, tanto por atrás en la historia, como por delante,  en la proyección del futuro.

Ese es uno de los principales errores con los que se topa el nacionalismo catalán. El respeto por un derecho individual, como es el de autodeterminación, un derecho propio, de o por si mismo, no otorga el derecho a decidir por un territorio.
 
Determinar la nacionalidad de un territorio es algo más complejo que la decisión del que en ese momento lo pisotea.
 
El día que un hombre, o un colectivo, llegue a un espacio de tierra,  sea llamada parcela, aldea, comarca o región, y tengan la capacidad y el derecho para decidir a que nacionalidad pertenece, a eso no se le podrá llamar derecho a la autodeterminación. Si llega el caso habrá que crear una nueva palabra

martes, 5 de mayo de 2015

Viajeros

Viajar... todo el mundo viaja. El mundo entero está en movimiento. Hasta hace relativamente muy poco tiempo, los manuales de geografía humana definían con bastante rigor el tipo de población de un territorio. En Escandinavia se encontraban un tipo de talla alta, rubio, de piel y ojos claros, en el Mediterráneo el tipo era de talla media o baja, tez y pelo moreno, y así podía ir definiendo todo el espacio geográfico. Hoy, esas definiciones nos parecerían del jurásico, y seguramente mañana va ha resultar muy difícil poder hacer cualquier clasificación, encontramos colonias importantes de germánicos en islas del Mediterráneo, hindús a orillas del Támesis o semitas en los Países Bajos. Es el mundo global. La gente se mueve, sea por motivos económicos, políticos o simplemente por placer.
Estos días me ha llamado la atención dos grandes desplazamientos con dramáticas consecuencias, por un lado centenares de desaparecidos en las aguas del Mediterraneo al sur de Italia, desesperados africanos que huyen de su tierra y se lanzan al mar buscando una Europa opulenta, y ésta a su vez emite miles de viajeros al Nepal, viajeros por placer, muchos de ellos hastiados de la serena tranquilidad europea y que necesitan de experiencias vitales en la cordillera más inaccesible del mundo.
Creo que en el momento del terremoto en Nepal, se encontraban allí unos 700 españoles, la inmensa mayoría había viajado por placer. Hoy han llegado a las costas sur de Italia, 6000 emigrantes, que se habían lanzado desesperadamente al mar desde las costas de Libia.
Me cuesta entender ambas cifras.

jueves, 5 de marzo de 2015

Paris, Texas

Esta película no se encuentra entre el selecto grupo de películas que recomiendo ver a todo espectador. Soy consciente que muchas personas buscan otros atractivos difíciles de encontrar en este largometraje. Sin embargo si que considero muy interesante su visualización y creo que proporciona al espectador una experiencia a los sentidos muy singular.
Tiene un comienzo desconcertante, como una de las mejores obras de Dalí. Las firmes y evocadoras imágenes del desierto del sur de Texas,  y como caído de otra película aparece deambulando un señor sin afeitar, vestido con un andrajoso traje y una chillona gorra de beisbol. Un contraste brutal; esos regios paisajes, propiedad absoluta del sol y la tierra, y este señor con mirada perdida bebiendo agua de una garrafa de plástico.  Y toda esta escena transcurre con la impactante banda sonora, que casi todos reconocemos porque luego fue utilizada durante años para presentar el programa Documentos TV en tve.
El resto de la película, aunque no quiero menospreciarla,  creo que no llega a brillar a la altura de este comienzo. En cualquier caso, resulta muy recomendable acercarse alguna vez a este cine, no tan comercial, con estos guiones agridulces, y que nos hacen experimentar sensaciones un poco atípicas.

sábado, 7 de febrero de 2015

Dos tipos de personas

No me cabe duda. Según voy envejeciendo, y creo compartirlo con mucha gente de mi generación, me vuelvo más simple, más claro, más sencillo, como si el paso del tiempo erosionase todas esas aristas y rellenase esos recovecos de nuestra forma de ser, convirtiéndonos en seres más redondeados, reducidos a formas geométricas básicas y redondeadas.
Y últimamente me estoy convenciendo que ideológicamente pueden agruparse a todas las personas en dos grandes grupos: por un lado existen los que creen y aceptan un mundo de privilegios, donde cada persona ocupa un lugar y dependiendo de ese sitio tiene unos derechos o privilegios que otros no tienen. Frente a este grupo están los que desean y entienden que todas las personas deben tener los mismos derechos.
Naturalmente todos desean el mayor desarrollo y progreso personal, pero mientras los primeros tratan de obtenerlo acercándose al espacio de los privilegios, los segundos tratan de alcanzarlo transformando su sociedad.
Quizás una reflexión simplista podría asociar estos grandes grupos a la denominada izquierda y derecha política, pero nada está más lejos de la verdad. El mercadeo de privilegios se da en todos los estratos sociales, culturales,  e ideológicos. No es extraño descubrir a pseudoprogresistas que defienden y trafican con privilegios como esclavistas del siglo XVIII y de igual forma ver rancios conservadores con firmes principios igualitarios.

     "Sábete Sancho, que un hombre no es más que otro sino hace más que otro"

                                                                                  Miguel de Cervantes